A través de un comunicado público, la compañía Statkraft descartó que la operación de su central hidroeléctrica de pasada Rucatayo, emplazada en el río Pilmaiquén desde 2012, haya tenido relación con la tragedia ocurrida el 19 de agosto que terminó con la muerte de dos personas, una de ellas menor de edad.
En el documento, la empresa precisó que “la operación de la planta durante toda la jornada del 19 de agosto se mantuvo prácticamente plana y sin efectos perceptibles en el río”, agregando que “la central Rucatayo está a 18,2 kilómetros de distancia de la zona donde se produjeron los hechos fatales”.
Statkraft indicó que los caudales utilizados para la generación de energía se declaran en tiempo real en la plataforma de la Dirección General de Aguas (DGA), y que tanto la DGA como otros organismos supervisan constantemente el río desde su origen en el lago Puyehue. Recordó además que el Pilmaiquén ha sido utilizado para la generación eléctrica desde la década del 40 y que su central es de pasada, lo que significa que no regula ni detiene el agua.
En su comunicado, la compañía manifestó preocupación frente a “acusaciones sin fundamento” y sostuvo que “una vez más, se utiliza de forma irresponsable una tragedia para involucrar a la compañía en situaciones ajenas a su quehacer. Existen agrupaciones que de manera sistemática han tergiversado situaciones sensibles de manera de impedir el correcto funcionamiento del sistema institucional chileno”.
Finalmente, Statkraft señaló estar “profundamente conmovida con esta tragedia sin precedentes” y reiteró su disposición para colaborar con la investigación que llevan adelante las autoridades competentes. “Ahora lo que corresponde es que las instituciones investiguen eventuales responsabilidades”, subrayó la compañía en su comunicado.
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