La Universidad Austral de Chile (UACh), se convirtió en la anfitriona de la primera versión de la “IECO Summer School 2022 Eco-Industrial Development” (Escuela de verano 2022 del Instituto virtual de Desarrollo Eco-Industrial, IECO) que comenzó el pasado 27 de marzo y culminó el sábado 2 de abril con un balance positivo. La actividad dirigida a estudiantes de magíster y doctorado interesados en implementar ideas sostenibles en el desarrollo de la industria es una instancia para la formación multidisciplinar en relación con el uso sostenible del suelo, el uso del nexo agua-energía y el desarrollo industrial urbano, con expertos científicos de Chile y Alemania.
Cabe destacar, que la actividad es financiada por el Servicio de Intercambio Estudiantil de Alemania (DAAD) y organizada por el Instituto virtual de Desarrollo Eco-Industrial (IECO), que corresponde a un proyecto desarrollados por el KIT (Karlsruhe Institute of Technology) de Alemania en conjunto con la Universidad de Chile (UCh), Universidad de Concepción (UdeC) y la UACh.
La iniciativa comenzó con la recepción de la delegación de académicos y estudiantes en el edificio 14K del campus Miraflores, donde recibieron unas palabras de la directora de la Unidad de Relaciones Internacionales de la UACh, Marie Laure Guillemin, quien deseó que la IECO Summer School sea una experiencia enriquecedora de aprendizaje para los participantes.
Más tarde, la jefa de Economía y Ciencia de la Embajada de Alemania en Chile, Anna Richter, y la coordinadora de Relaciones Académicas de la Fundación Alemana para la Investigación Científica (DFG), Gudrun Kausel, dieron la bienvenida a los estudiantes en el Restaurante Puerto Solar (ex barrio flotante), lugar donde también se operan los barquitos solares, y que, por su contribución a la sustentabilidad local, fue escogido como sede para el almuerzo y cena de la delegación durante toda la semana que duró el evento.
Programa de actividades
Cada jornada contó con la presentación de distintos tópicos relacionados con investigación, gestión, innovación y transferencia de tecnología en la eco industria, a través de conferencias y talleres que fueron combinados con visitas a terreno.
A lo anterior, el profesor catedrático del KIT, Andreas Braun, añadió “la Summer School tiene como propósito discutir con los estudiantes un enfoque relativamente nuevo que es el desarrollo de la ecología industrial y que busca mejorar la sustentabilidad de la industria, a partir de la copia de los principios o mecanismos ecosistémicos que son muy útiles para reducir el impacto ambiental. La idea es considerar cada empresa como una especie y analizar hasta qué grado es posible usar los residuos de una industria como input de otra industria, por ejemplo, residuos plásticos y metales que sobran de una producción podría ser reutilizado por otra empresa para crear un nuevo producto”.
Por su parte, el organizador local y coordinador en la UACh del IECO, Lorenzo Reyes, agregó que “estamos muy contentos de ser los anfitriones de esta Summer School, que por primera vez se realiza en nuestro país y universidad, y ha sido un honor recibir a 27 estudiantes provenientes de nuestra casa de estudios, y del resto de universidades que son parte de IECO, e incluso de la Universidad Tecnológica Nacional de Argentina y la Universidad Tecnológica de Berlín”.
A su turno, la encargada de la Oficina de Asuntos Internacionales de KIT, Irma Mantilla, comentó que, “ha sido una experiencia enriquecedora para los estudiantes, quienes se han mostrado muy profesionales a la hora de participar y han disfrutado mucho de esta experiencia que ha significado también una instancia para el intercambio cultural y la generación de lazos para futuras colaboraciones a nivel académico y profesional”.
Cabe agregar, que dentro del programa se realizaron excursiones y visitas a empresas locales y lugares turísticos para mostrar la experiencia en la región en el tema de reutilización de residuos.
Al respecto, visitaron la empresa Liquen Austral de Máfil que produce abonos naturales para el desarrollo de una agricultura sostenible; la planta de Celulosa Arauco para conocer el proceso de aprovechamiento de biomasa para otros procesos; la cervecería Kunstmann para conocer el proceso de elaboración y la planta de tratamiento de RILES (residuos industriales líquidos). También, visitaron las termas Hipólito Muñoz donde se utilizan las fuentes termales para la producción de energía y el sector Coz Coz en Panguipulli donde existe un proyecto de invernadero geotérmico para el cultivo de hortalizas.
Participantes
Los estudiantes de postgrados participantes realizaron un balance positivo de la iniciativa, destacando el aporte para su desarrollo profesional y proyectos de investigación, los conocimientos obtenidos sobre sostenibilidad de procesos industriales.
El estudiante de doctorado en Ciencias Ambientales de la UdeC, Pablo González, manifestó “ha sido un gran aporte conocer más sobre procesos de desarrollo sostenible en bioeconomía y economía circular, ya que lo podré aplicar en mi investigación de doctorado, integrando el ámbito ambiental, social y económico en el mejoramiento de procesos que sean amigables con el medio ambiente. Además, relacionarnos con estudiantes de otros países fue muy enriquecedor, y esperamos muchos frutos de trabajo colaborativo en el futuro”.
En tanto, la estudiante alemana del magíster de Ciencias Regionales y Planificación Regional del KIT, Chiara Layh, sostuvo que participar de la Summer School es “una ventaja para mi futuro profesional, ya que tengo interés en trabajar en el área de la agricultura y la construcción aplicando la sustentabilidad y economía circular, como una forma de contribuir de alguna manera al cuidado del planeta”.
Finalmente, el ingeniero industrial, Luciano Margionari, proveniente de Argentina, comentó que “como estoy cursando un máster en Ciencias regionales e Impacto Ambiental, que es una cooperación entre la KIT de Alemania y la UTN de Argentina, esta Summer School era una oportunidad de profundizar mis conocimientos, siendo interesante aprender las formas que existen de no generar residuos industriales, y su vez no desperdiciar recursos ni contaminar el medio ambiente. Además, ha sido una gran oportunidad para generar networking entre Alemania y Latinoamérica”.











