Dos vecinas domiciliadas en calle Eleuterio Ramírez a la altura de calle Chacabuco en la comuna de La Unión interpusieron una querella por infracción a la Ley de Protección de Derechos de los Consumidores en contra de la Empresa de Servicios Sanitarios de Los Lagos S.A. (ESSAL), fundada en los serios problemas sanitarios presentados en dicha intersección por el desborde de aguas servidas en la vía pública y patios de los domicilios cercanos.
La querella y demanda civil a la que tuvimos acceso, detalla una serie de irregularidades que dan cuenta del actuar irregular de ESSAL como única empresa proveedora de servicios sanitarios en la comuna; según consta en el documento, a principios del mes de agosto de 2015, las aguas servidas en los hogares de las denunciantes, presentaron problemas al momento de ser evacuadas hacia la red de alcantarillado, pues al momento de tirar la cadena, se registraron incluso escurrimientos hacia duchas y pisos. Además, paralelamente, las cámaras de inspección de la red de alcantarillado existentes en los domicilios comenzaron a llenarse, siendo claramente, la causa del problema detallado anteriormente.
Al mismo tiempo, las cámaras de inspección de la red de alcantarillado existentes en calle Ramírez frente a los domicilios, comenzaron a desbordarse y expulsar aguas servidas. “Hablamos de aguas muy turbias (de un color muy obscuro) y mal olientes, mucho más de lo que uno podría esperar del alcantarillado”, detalla la denuncia.
La situación, que en su momento fue denunciada públicamente en diversos medios de prensa local, movilizó a contratistas de la empresa sanitaria, los que se presentaron en los domicilios afectados ofreciendo como solución, limpiar las cámaras domiciliarias quitando las aguas servidas existentes en ellas y que claramente, no correspondían a las evacuadas desde los domicilios sino a las que había ingresado desde la red existente en la calle.
Lo que causó la indignación de los vecinos, fue que las aguas servidas extraídas de las cámaras fueron depositadas en los propios patios de las casas y en la vía pública provocando un problema sanitario incluso mayor al que ya tenían.
“Todo lo dicho se traduce en el hecho de que claramente la empresa querellada no está cumpliendo con su deber de prestar adecuadamente el servicio de alcantarillado y tratamiento de aguas servidas, ambos servicios que las suscritas hemos contratado y pagamos mes a mes”, dice el documento.
Tal como consta en la demanda, la situación, provoca muy malos olores e implica un grave riesgo de contraer enfermedades, debido a la alta presencia de excremento en patios y la calle, lugares por donde transitan a diario, constituyendo, paralelamente, un grave atentado al medio ambiente.
Cabe recordar que hace algunos años, una situación similar afectó a vecinos de la Población Santa Mónica de esta ciudad, la que derivó en una millonaria indemnización, que pese a ser insignificante, comparada con las grandes utilidades de la única empresa proveedora de servicios sanitarios en la comuna, marcó un importante precedente.
“Creemos que la causa de toda esta problemática es que la red de alcantarillado diseñada para una ciudad mucho más pequeña, ya cumplió su vida útil; que debe ser reemplazada por una de mayor capacidad que evite estos colapsos”, sostienen las demandantes.
Ley de Protección de Derechos de los Consumidores
En la demanda se argumenta que “se ha transgredido claramente el artículo 12 de a ley sobre protección a los derechos de los consumidores que establece que todo proveedor de bienes o servicios estará obligado a respetar los términos, condiciones y modalidades conforme a las cuales se hubiere ofrecido o convenido con el consumidor la entrega del bien o la prestación del servicio. Asimismo se transgrede el artículo 3 letra D por cuanto peligra nuestra salud y el medio ambiente claramente se ve afectado”.
Estos son los antecedentes que constan en la querella infraccional, interpuesta en contra de ESSAL, en la que se solicita el máximo de la penalidad que la Ley establece.
La curiosa respuesta de ESSAL
En una clara búsqueda de dilatar y/o terminar anticipadamente con el juicio y de esa forma soslayar su responsabilidad en los hechos, ESSAL presentó en el comparendo realizado este miércoles en el Juzgado de Policía Local de La Unión, una serie de “excepciones dilatorias”, tendientes a demorar el avance del juicio y en caso de tener la razón, obligar a las demandantes a modificar la querella que la empresa considera “defectuosa” o “mal dirigida”.
La cuestionada empresa sanitaria, busca que el Tribunal ante quien se presentó la demanda, se declare incompetente, argumentando que las demandantes no han acreditado su calidad de “clientes o consumidoras” en el presente proceso legal; situación que resulta a lo menos curiosa considerando que ESSAL es la única empresa que presta servicios sanitarios en la comuna, no habiendo ninguna otra alternativa, lo que, de no mediar un contrato de suministro implicaría que las vecinas aludidas no contarían con agua potable, alcantarillado y tratamiento de aguas servidas.
En este sentido, resulta además contradictorio, que la empresa ponga en duda la condición de clientes o consumidores de las querellantes, dado que, en documentos suscritos por ellos mismos en relación a los trabajos de de las cámaras, se menciona a las las dos vecinas como clientes, además de las boletas.
Los problemas sanitarios continúan
A mediodía de este jueves, visitamos los hogares de la señora Raquelina Gonzáles y Edith Milanca, querellantes en este caso, y pudimos comprobar in situ que los problemas sanitarios están lejos de terminar; tanto Raquelina como Rosa Olivera (hija de Edith Milanca y consumidora directamente afectada) coinciden que el problema de desborde de las cámaras sanitarias, no es algo nuevo, sin embargo, en agosto de este año la situación se salió de control. Los patios interiores, se vieron afectados en su totalidad por el desborde de aguas servidas y excremento, lo que incluso afectó la superficie bajo los inmuebles, prolongando hasta hoy el problema sanitario, en espacios que otrora se utilizaban para el descanso, donde hay árboles frutales, hoy permanece cubierto de lodo y fecas.
Como si el desborde no fuera suficiente, el trabajo de los contratistas que pretendías “subsanar” esta situación, -según las vecinas- fue negligente, ya que al momento de extraer el material desde las cámaras sanitarias, depositaron los restos en los propios patios de las viviendas y en la vía pública.
Por Prensa Inforios






