Fotografía: Diputado Bernardo Berger (Comunicaciones Diputado Bernardo Berger).
 

Por Bernardo Berger Fett
Diputado de la República

No es tanto lo que celebrar, sino lo que trabajar. Es el mensaje que comparto hoy que conmemoramos 11 años desde que convertimos la ex provincia de Valdivia en la Región de Los Ríos.

Lo primero es lo primero: una vez más mi reconocimiento y gratitud a un innumerable listado de personas y organizaciones, algunas más anónimas que otras pero igualmente relevantes, que hicieron posible este antiguo anhelo tras décadas de lucha.

Y es que la nueva región no era solo un capricho, sino el resultado de distintos procesos relacionados a necesidades y carencias, pero también a fortalezas y potencialidades. Era también un anhelo ciudadano de ver reivindicada la condición regional que nunca debió perderse, jugando un rol más protagónico en el escenario nacional.

Era sobre todo, el convencimiento que bajo una estructura y un territorio más homogéneo, era más directa y cercana la toma de decisiones en aquellos temas que nos afectan a nosotros mismos; que el trabajo público privado se hacía más expedito y colaborativo; que los beneficios del desarrollo podían llegar mejor y más rápido a nuestras familias.    

La aspiración regionalista fue por tanto, la consecuencia natural de 12 comunas que vislumbraban un mejor destino si trabajaban en esas metas comunes. Así surgió en 1996 la Agenda Pactada para el Desarrollo de la Provincia de Valdivia, a mi juicio el primer sustento teórico, piedra angular en que se plasmó esta aspiración y desde la cual, mundo público y privado de la mano, cimentaron el camino. Fue en la Agenda Pactada donde fijamos hace tres décadas los proyectos y las metas, varias de las cuales se han concretado, otras siguen pendientes.

Lo siguiente es conocido: la reactivación del Comité Nueva Región; el papel del mundo gremial, empresarial y académico; el liderazgo operativo de la Asociación Regional de Municipios; el lobby legislativo; las modificaciones constitucionales; la firma del decreto de creación en 2007…

Así las cosas, cada aniversario nos compromete con la historia y sus rostros. Nos compromete aún más a quienes somos parte de la estructura política, administrativa, a quienes lideran organizaciones privadas, sociales y vecinales. Es un compromiso que nos llama a trabajar para que el sueño, la agenda pactada y los beneficios de la región lleguen a cada rincón de esta tierra nuestra, nuestro territorio regional.