El sacerdote es ampliamente recordado por su prolongado servicio en la Misión de Trumao, donde ejerció por cerca de tres décadas, marcando profundamente la vida espiritual y social de la comunidad. Su figura permanece viva en la memoria de familias del sector, no solo por su labor religiosa, sino también por su cercanía humana, su sencillez y su preocupación constante por las necesidades de los más vulnerables.
En 2015, su nombre fue nuevamente puesto en valor cuando el Concejo Municipal de La Unión lo distinguió como “Ciudadano Destacado”, en un reconocimiento que destacó su aporte directo al desarrollo comunitario. “Creo que los homenajes a las personas deben rendirse en vida”, escribió entonces el autor de una crónica publicada en el diario electrónico El Caulle, donde relató tanto la trayectoria del sacerdote como el vínculo personal que mantuvo con él desde su infancia.
Quién fue
El Padre Teóforo de Jeu nació en Holanda y fue ordenado sacerdote en 1959. En 1961 fue enviado a Chile, integrándose a la Misión de los Padres Capuchinos en Quilacahuín. Tras el incendio que destruyó la iglesia del lugar en diciembre de ese año, fue destinado a Trumao, donde asumió como párroco desde 1962, iniciando un largo período de trabajo cercano con las familias rurales.
Quienes lo conocieron lo recuerdan como un sacerdote de trato amable y cotidiano, que recorría sectores aledaños, visitaba hogares, apoyaba a la escuela parroquial y desarrollaba tareas de acompañamiento espiritual y social, ganándose el cariño sostenido de generaciones.

Ciudadano destacado
El reconocimiento entregado por el municipio de La Unión en 2015 destacó que el Padre Teóforo de Jeu fue el primer homenajeado con el título de “Ciudadano Destacado”, por el impacto de su trabajo pastoral y social en distintos sectores del territorio.
Su ayuda se reflejó especialmente en el impulso a la educación y en el apoyo a familias de escasos recursos. Muchas comunidades pudieron mejorar sus condiciones gracias a iniciativas gestionadas durante su permanencia en Trumao, en tiempos donde la asistencia social era mucho más limitada.



















