En el país hay 55 recintos que se encuentran en una situación similar y que esperan encontrar una pronta solución.

Una compleja situación vive la escuela hospitalaria de Valdivia debido a la disminución de la subvención que otorga el Ministerio de Educación, reducción que aproximadamente alcanza el 70%. Este recorte también se hizo efectivo para todas las escuelas hospitalarias del país.

Según informó el administrador de la escuela de Valdivia, Felipe Quezada, “estamos muy preocupados porque se requieren los recursos para continuar brindando atención. Hoy nuestros estudiantes tienen clases virtuales, también se les hace llegar su material, sus guías, está el apoyo de una educadora diferencial para reforzar el aprendizaje que se ha visto afectado por los cambios provocados debido a la pandemia”.

Además, explicó que la jornada de clases es continua, desde las 8.30 a 13.30 horas.

El año pasado, debido a la pandemia, la escuela debió trasladarse a una dependencia cercana al hospital porque el espacio que tenían en el Hospital Base Valdivia, fue requerido producto de la emergencia sanitaria.

Sobre el impacto del COVID-9, Quezada explicó que brindan atención a menores que están hospitalizados debido a alguna enfermedad prolongada y también a quienes tienen patologías crónicas o agudas que no pueden asistir a recintos tradicionales. Por seguridad y debido a los protocolos, la primera modalidad no se está realizando, se encuentra suspendida; en tanto, la segunda sigue realizándose en forma virtual.

Esta medida de suspensión de atenciones a pacientes hospitalizados, que responde a una decisión de carácter sanitaria, habría impactado en la reducción de la subvención que se otorga de acuerdo a la cantidad de alumnos y alumnas.

“Por ello es importante que el ministerio comprenda que si bien hubo una baja, la escuela sigue igual funcionando con todo lo que ello implica, recursos humanos, gastos, etc. Por eso estamos solicitando al ministerio que se reconsidere la medida y se busque una solución que permita en este periodo de crisis sanitaria, mantener el adecuado funcionamiento y labor educativa que beneficia -actualmente- a 21 estudiantes”, manifestó Quezada.

El año pasado, comentó, el ministerio aplicó una fórmula que permitió mantener la labor educativa, situación que a contar de abril de este año cambió, haciéndose efectiva la reducción de los recursos. De no encontrar una solución, este recinto y los demás del país, dejarían de funcionar.

La escuela hospitalaria de Valdivia está reconocida por el ministerio desde 2007 y la entidad sostenedora es la Asociación de Ayuda al Niño Oncológico. La directora es Naldy Bucarey y este recinto se caracteriza por facilitar el aprendizaje abordando las complejidades que implica el proceso de una enfermedad, fortaleciendo la atención individual, familiar, cumpliendo con los planes ministeriales y permitiendo una mejor adaptación para la reinserción escolar.

Las 55 escuelas que se encuentran en esta misma situación, han sostenido reuniones con el Ministerio de Educación y han enviado cartas a parlamentarios, a quienes han solicitado reconsiderar el recorte presupuestario y comprender la labor especial que realizan estos centros que colaboran en el proceso de recuperación, adaptación y aprendizaje en situaciones difíciles como es una enfermedad.