El emprendedor Mario Zúñiga, de Valdivia, fue beneficiado por la Fundación Impulso Inicial, de la familia Luksic con un horno que le permite producir 60 panes, los que son comercializados en su cafetería móvil “Mi cafecito”.

Después de semanas de darle vueltas, se decidió. Escribió directamente a las redes sociales de la Fundación Impulso Inicial de la familia Luksic y así Mario Zúñiga cumplió su sueño: poder contar con un horno en su cafetería móvil “Mi cafecito”, el cual ofrece variedades de panes, tortas y cafés en grano en la ciudad de Valdivia.

En casi dos años, la fundación ha apoyado a cerca de 1.700 personas de todas las regiones del país, cambiándole la vida a estos emprendedores que con esfuerzo y tesón sacan adelante sus pequeños emprendimientos.

En el caso de Mario y su cafetería, la llegada de este horno le permitió emprender con más fuerza: “el impacto fue grande, porque antes hacíamos de 2 o 3 panes en nuestra cocina de la casa y ahora hacemos 30 o incluso 60. Fue tremendo, una ayuda para el bolsillo en lo económico y también en cuanto al tiempo y la velocidad de producción”, relata el emprendedor de Los Ríos.

Y es que lo que moviliza a la Fundación Impulso Inicial es poder concretar los sueños o proyectos, de estas personas, que por distintos motivos, no han visto despegar sus proyectos de emprendimiento y deporte. Por ello, la ayuda se materializa a través de la entrega de pequeñas maquinarias, herramientas, materias primas o insumos que den un impulso a esos negocios.

En ese marco, la fundación hace un llamado a estos pequeños emprendedores a emprender con más fuerza. “El caso de Mario nos refleja cómo un pequeño apoyo puede tener un gran impacto. Hoy más que nunca creemos que podemos ser un actor relevante en apoyar a los emprendedores, que son la fuerza de Chile, y ojalá entregarles ayuda y herramientas para salir de esta crisis”, comenta Cristina Birrell, Directora Ejecutiva de la Fundación Impulso Inicial.

Los únicos requisitos para recibir este tipo de ayuda es escribir directamente a las redes sociales de la fundación Impulso Inicial (Twitter, Facebook e Instagram) y demostrar avances en el negocio, aunque no se cuente con inicio de actividades.

“Hago un llamado a los emprendedores, especialmente a los de la ciudad de Valdivia, la perla del sur, a que puedan contactarse con Impulso Inicial para que puedan apoyarlos. Yo lo viví y confiaron en mí”, relata Mario, quien gracias a esta ayuda a enfrentado de mejor manera la crisis social de octubre y la pandemia del COVID.