Diputado Iván Flores | Archivo

E n abril el Gobierno presentó el Ingreso Familiar de Emergencia en su primera versión, que si bien fue apoyado por la mayoría parlamentaria, advertimos que no podría lograr el objetivo que se había anunciado, controlar contagios mediante un apoyo económico a “todas” las familias más vulnerables para ayudarles a quedarse en casa. En el mismo mes, antes de los temerarios anuncios de “nueva normalidad”, advertimos que además de preparar los hospitales para contener la pandemia, lo principal era evitar los contagios. ¡Siempre ha sido mejor prevenir que curar¡. Así, podemos decir con claridad que esta parte no se hizo, o fue derechamente deficiente respecto de lo que si se hizo bien: preparar a los hospitales. Con fundamento puedo afirmar que las cuarentenas fueron “a la chilena”, los apoyos fiscales fueron a medias y con serios problemas burocráticos en su aplicación- si no preguntémosles a las miles de personas que están dentro del 40% más vulnerable y que no han recibido nada!

 

Por Iván Flores García
Diputado de la República

 

Los dichos del Ministro de Hacienda de que “había que guardar para más adelante”, es algo que no van poder tener muchas personas que ya fallecieron porque tuvieron que seguir trabajando por falta de ingresos.

Hay que haber conocido la pobreza y sus muchos rostros, hay que haber compartido con gente que siendo extremadamente pobre salen a buscar el sustento, o hay que conocer a los pequeños empresarios que lograron tener algo más para trabajar de manera independiente y que ahora no tienen lo mínimo para sustentar a su familia; para tener la sensibilidad y precisión necesaria con la que dijimos al Gobierno que entendiera que había que poner todos los recursos en abril-mayo para cortar la cadena del contagio y evitar que sean los funcionarios de los hospitales los que estén conteniendo hoy la pandemia.

En este aterrador crecimiento de contagios que hemos tenido por los errores cometidos, me alegro que por fin el Gobierno se haya abierto a trabajar en lo que desde abril veníamos diciendo como oposición: apoyar a la familias de manera transversal, desde los más pobres, clase trabajadora, clase media e independientes – quienes también se están quedando sin ingresos- y apoyar de verdad a nuestros equipos de salud. 

El IFE-2, que aprobamos en la Cámara, no es sólo una ayuda humanitaria y solidaria a quienes perdieron sus ingresos. Esta ampliación y aumento en el Ingreso Familiar de Emergencia debe ser un instrumento para evitar que siga creciendo el contagio y frenar la pandemia que hasta hoy nos horroriza con sus cifras.