Senador Alfonso De Urresti | Archivo
   

“El informe de la ONU sobre la situación en Chile es lapidario, desolador y ratifica el voto a favor de la acusación constitucional en contra del exministro Andrés Chadwick”, afirmó el vicepresidente del Senado, Alfonso De Urresti.

El parlamentario sostuvo que el texto confirma que el Estado, especialmente el Ministerio del Interior, fue el responsable político de las graves violaciones a los Derechos Humanos que se registraron durante los primeros días del estallido social.

Asimismo indicó que resulta especialmente grave que el informe elaborado por la delegación que envió a Chile la alta comisionada de DD.HH. de las Nacionales Unidas, Michelle Bachelet, asegure que se pudo establecer que, de los fallecidos durante los primeros días, cuatro de estos casos involucran a “agentes del Estado”.

“Es desolador constatar que cuatro personas murieron a manos de agentes del Estado. El informe habla de muertes ilícitas que involucran a las fuerzas policiales. Eso es imperdonable e intolerable en una democracia”, destacó.

En ese contexto, De Urresti emplazó al Ministerio Público para que acelere el paso en sus investigaciones y establezca a la brevedad los responsables y sus respectivas sanciones tras esta situación. “Aquí ya no existen excusas para seguir dilatando los casos, hay que sancionar y dar muestra de que no habrá impunidad en estos casos, especialmente porque es el Estado el que está involucrado en estos crímenes, (…) pues claro que inquieta el bajo número de formalizados por violación a los DD.HH.”.

El senador también hizo ver que el informe de Naciones Unidas, al igual que Amnistía Internacional y Human Rights Watch, advierte sobre el uso “indiscriminado de balines, gases y bombas lacrimógenas”.

“Todos los chilenos sabemos que más de 300 personas han resultado con daño ocular en las protestas sociales, y este informe confirma que estas llamadas armas letales se han usado de manera inadecuada e indiscriminada, contraviniendo los principios internacionales para minimizar el riesgo de lesiones”, dijo.

De Urresti insistió que “a estas alturas resulta evidente que el Gobierno tiene que cambiar el foco de cómo está haciendo las cosas, y asumir que Carabineros necesita supervisión. La institución necesita un mayor control de sus autoridades de cómo está actuando en las manifestaciones. Aquí no bastan los anuncios de que todo va a mejorar y que se cumplirán los protocolos. Se tiene que actuar para que la violencia policial pare”.

Finalmente, el vicepresidente del Senado destacó la recomendación que realizó la ONU en cuanto a que una nueva Constitución debe incorporar todas las miradas de la sociedad chilena.

“El informe hace mención a que el proceso constituyente debe ser inclusivo y garantizar incluso la paridad de género, la participación de pueblos originarios y demás sectores de las sociedad. Ese es el camino correcto y espero que Chile Vamos se abra a esta mirada que prima en las sociedades modernas”, puntualizó De Urresti.

  Estudia Administración Pública en la UACh