Luego de salir a la luz los problemas arrastrados por parte de la constructora a cargo de las obras en el sector, que pusieron en duda el término de varios proyectos ejecutados en La Unión y que provocó una rápida respuesta desde el municipio local, vecinos de Caupolicán Alto expusieron la negativa situación sanitaria en la cual viven.

Y es que a la preocupación por la continuidad y el incierto término de los trabajos que solo beneficiarían a un cuarto de la población afectada por la situación en el lugar, los vecinos acusan que no han tenido soluciones por el constante colapso de fosas sépticas, pozos negros, e inclusive hoyos que provocan el posterior desborde de aguas servidas hacia los patios de las viviendas y las calles del sector.

En palabras de Mónica Ojeda, presidenta de la Junta de Vecinos de Caupolicán Alto, las gestiones de las autoridades no han sido las adecuadas para solucionar definitivamente la crisis sanitaria en el sector, tras conocer la solicitud al Gobierno Regional desde el municipio local que pretendía limpiar solamente 60 fosas sépticas del lugar.

“No estamos tomando en cuenta a todos, realmente las fosas y pozos se están inundando y las aguas servidas están sobre los patios y calles, y no solo de quienes quedamos fuera de los proyectos. Los pasajes Bernabé Vera, Herminio Solís, Torrijos, algunos aledaños a Carlos Martel… hay casas donde no llegará el alcantarillado; estaríamos hablando de muchas más de las 250 familias consideradas en los proyectos”.

Mientras que uno de los vecinos afectados y activo miembro de la Junta de Vecinos, Bernardo Pardo, hizo hincapié en que el problema se arrastra desde hace muchos años y que se va agudizando a medida que se sigue poblando el sector, saturando los suelos de aguas servidas y afectando directamente a quienes viven en las partes bajas del lugar.

“La emergencia sanitaria es extrema y lo hemos comunicado a las autoridades, quienes prometieron recursos para vaciar las fosas y mitigar la situación, al menos, por un par de meses. Sin embargo, ante eso no hemos tenido respuestas, encima en Caupolicán Alto el proyecto contempla a 240 familias pero quedaron fuera cerca de 1.000. Si el proyecto actual se termina pronto, hay que trabajar con los demás con la misma urgencia y necesidad”.

Finalmente, los vecinos expresaron que la situación sanitaria y los cerca de 18 meses de retrasos que lleva el actual proyecto los tiene cansados, “no queriendo llegar a tomar otras medidas de presión ni faltar el respeto a las autoridades, pero sentimos que se están riendo en nuestras caras”, concluyeron.