Matías Velásquez, concejal de La Unión | Cedida

El edil manifestó su preocupación por la realidad local de los jardines infantiles administrados vía transferencia de fondos y sugirió algunas medidas para solventar su funcionamiento en La Unión.

El proyecto Sala Cuna Universal –impulsado por el Gobierno– ha sido una de las decenas de iniciativas que han estado en jaque por la población en estos días, alimentando la crisis política y social que se registra hace unas semanas en nuestro país.

En ese sentido, manifestaciones lideradas por educadoras de párvulos se han registrado en distintos puntos del país, provenientes de jardines infantiles administrados por la Junji, Integra o vía transferencia de fondos (VTF); estos últimos siendo los más afectados por el proyecto de ley.

Solo en el ámbito monetario –y para graficar lo anterior–, 1.599 establecimientos VTF necesitan ser intervenidos para ser acreditados, lo que tendría un costo de $169 mil millones, según cifras de la División de Presupuesto. Sin embargo, los cálculos reales alcanzarían los US$680 millones, lo que se sumaría a otras complicaciones de diverso tipo.

En esa línea, y tras una manifestación liderada por educadoras de párvulos de jardines Junji, Integra y VTF por céntricas calles de La Unión, el concejal Matías Velásquez reflexionó sobre la situación de los siete jardines VTF en esa comuna y esbozó algunas medidas que podrían contribuir a la actual discusión, que parte por las deficiencias económicas que presentan estos establecimientos educacionales.

“La subvención en jardines VTF es transferida de acuerdo al porcentaje de asistencia y no de matriculas como ocurren en los Junji. Por ejemplo, el jardín Semillitas tiene ingresos por $54.077.300, pero un déficit de -$28.694.880, o el jardín Erikin, que tiene un ingreso de $36.769.290 y un déficit de -$25.316.076, debido a los gastos regulares para el normal funcionamiento de cada recinto. A simple vista se generan graves problemas de finanzas que repercuten en el flujo de caja del DAEM y el propio municipio”.

En medio de la discusión del presupuesto municipal para el año 2020, Velásquez señaló que a nivel nacional se debe reformar el sistema de financiamiento de los jardines VTF, para que existan garantías en dichos recintos y puedan contar con recursos para funcionar de manera óptima; y que para ello se debe dejar de invisibilizar la realidad de estos establecimientos educacionales.

“Hoy la realidad de nuestros niños y niñas de los jardines infantiles administrados vía transferencia de fondos es de total desconocimiento para la población, sumidos en la precariedad, generando desigualdad y afectando al desarrollo de quienes deben ser por excelencia el futuro de los territorios, con escasas herramientas para liderar un educación de calidad que permita una adecuada estimulación para potenciar un sistema educativo que rompa con las barreras de una sociedad que invisibiliza la problemática de infancia”.