miércoles, julio 24, 2024

Gestión Sostenible, una decisión estratégica de las empresas del siglo XXI

Mauricio Castro Jara
Académico Escuela Ingeniería U. Central

Desarrollar un modelo empresarial de gestión sostenible, es una decisión estratégica que implica generar cambios en las acciones ejecutadas por las empresas. Estos cambios deben ser transversales e integrados a la cultura de cada organización, a la generación de una gestión integral de los procesos, a una vinculación con los grupos de interés y a un proceso de transparencia en la rendición de cuentas.

Las empresas que están abordando este cambio de paradigma a nivel mundial, se han enfrentado a evaluar sus inversiones, considerando variables como el medio ambiente, el desarrollo social y un buen gobierno corporativo. Por tanto, estos criterios conocidos como “ESG”, se han convertido en un requisito casi obligatorio para obtener financiamiento y desarrollar estrategias de crecimiento para las empresas, lo que conlleva a las compañías a revisar sus políticas ambientales, sociales y de gobernanza, y así estar a la vanguardia de las mejores prácticas de sostenibilidad de cada sector industrial.

Los criterios ESG se refieren a factores ambientales, sociales y de gobierno corporativo que se tienen en cuenta a la hora de invertir en una empresa y, en los últimos años, se han convertido en la referencia de la inversión socialmente responsable. En Chile, según un estudio desarrollado por ESE y PwC el 2022, sólo el 24% de los Directorios ha considerado el factor ESG en sus decisiones estratégicas.

Para lograr la implementación de un sistema ESG, es necesario en primer lugar, entender el contexto de la organización y su entorno. En segundo lugar, identificar los impactos ambientales y sociales; actuales y potenciales y analizar cuán significativos son considerando dos dimensiones: la materialidad financiera y la materialidad de impacto social y ambiental.

Por último, se deben priorizar los impactos más significativos o temas clave para la gestión sostenible de la empresa, y que se deberán mejorar y reportar en el futuro. Por tanto, es necesario que las empresas den un paso significativo en la toma de decisiones estratégicas, por lo que se hace necesario una coordinación del sector público (regulador) y el sector privado, para generar una implementación gradual, permitiendo instaurar un modelo ESG en cada empresa y así aportar al desarrollo sostenible.

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