E l pasado 15 y 16 de mayo el país vivió una jornada histórica con la elección de los miembros que conformarán la Convención Constitucional. Los chilenos y chilenas elegimos a 155 representantes, quienes tendrán el gran desafío de redactar una nueva Constitución que consagre los lineamientos y directrices que nos regirán por los próximos años.

   

Por Alicia Albornoz
Directora social de Fundación Luz

El principal desafío es lograr que la nueva carta magna cuente con una representatividad importante, para que todos se sientan parte de la misma. Muestra de ello es la inclusión de escaños reservados para representantes de nuestros pueblos originarios. Lamentablemente, el mundo de la discapacidad no contará con la participación que nos gustaría, ya que solo resultó electa una de las 47 personas con discapacidad (PcD) declaradas por las listas y los partidos políticos.

La baja representatividad de las PcD nos obliga a alzar la voz desde la sociedad civil para visibilizar y recordar la importancia de incluir a la discapacidad como un tema transversal en nuestra nueva constitución. Necesitamos que nuestros constituyentes no olviden la importancia de establecer principios que nos ayuden a emparejar la cancha para las PcD y universalicen el acceso a los distintos servicios y actividades, recordando que para el cumplimiento de los deberes o el pago de los impuestos, por dar un ejemplo, el Estado no distingue a las personas y no importa si tienes o no discapacidad, por lo que tampoco se debe hacer distinción al momento de entregar oportunidades o accesos a los distintos programas y políticas.

Es por lo anterior que creo que los próximos meses constituirán un gran desafío para los constituyentes, pero a la vez, será una gran oportunidad para asegurar la igualdad de derechos y oportunidades para las PcD. No tengo dudas que, logrando esa igualdad, el día de mañana el proceso de inclusión de las PcD en los distintos ámbitos de la sociedad fluirá de manera natural, sin tener que parchar con normas o leyes posteriores los vacíos respecto a la discapacidad.

Finalmente, solo pido que las PcD tengan las mismas opciones, derechos y deberes que todos los otros ciudadanos, que sean tratados con el mismo respeto y que se incluya la variable “discapacidad” al momento de tomar decisiones que servirán para forjar el Chile que todos queremos.