A nte la incapacidad y errática voluntad del Gobierno para distribuir ayudas oportunas a la ciudadanía, sin exclusiones ni intentos fallidos por focalizar, lo que solo burocratiza y retrasa el buen resguardo familiar sin verse obligados a buscar ingreso y sustento; es que junto a otros 9 parlamentarios presentamos un proyecto que establece un nuevo tercer retiro del 10% de los fondos de las AFP´s, incluyendo esta vez a quienes reciben pensión de Rentas Vitalicias. Nuestro proyecto, mediante reforma permanente a la Constitución, usa un mecanismo que no da la posibilidad de obstrucción por parte del Gobierno a través del TC.

Por Iván Flores García
Diputado Por Los Ríos

Es lamentable verse en la obligación de gestionar la utilización los recursos que las personas tienen para su pensión, pero tramites anteriores han demostrado ser la única respuesta contundente que ayuda a las familias a combatir las consecuencias económicas de la pandemia y que puedan resguardarse en sus hogares evitando contagio. Ya buscaremos formulas efectivas y solidarias para resolver este problema estructural.

La discusión y posterior aprobación que tuvo nuestro proyecto en la Comisión de Constitución, conducida por el colega coterráneo Marcos Ilabaca, ha sido un espaldarazo que nos motiva a seguir impulsándolo y reuniendo adhesión. Estoy seguro que tendrá suficientes apoyos en la Cámara, tal como lo hemos hecho con los dos anteriores retiros. Tengo la convicción que saldrá un buen y merecido apoyo para quienes lo necesitan, en especial los pensionados por Rentas Vitalicias, los que no han sido considerados anteriormente y esperamos ayudarlos en esta instancia. Es urgente y necesario dar una rápida y efectiva respuesta a la comunidad, no con promesas complejas ni con la recurrente “letra chica” de los anuncios, sino con ayudas más universales.

Espero que en lo sucesivo el Gobierno cambie su estrategia de administración de este desastre sanitario y económico y entienda que las decisiones claves, además de tomarse con asesoría de los mejores especialistas y no como ha ocurrido, deben llegar rápida y oportunamente a las personas, de otra manera no cumplirán su esperado efecto.

El dolor de las carencias y la pobreza de quienes se pensionaron en un raro y mezquino sistema nacional, injusto y lleno de abusos y desbalances entre hombres y mujeres, ricos y pobres y entre un trabajador y otro, debe ser resuelto con reformas de fondo, mientras tanto debemos aplicar medidas simples y urgentes.

Por mi parte, seguiremos empujando nuestro proyecto, diferente y más efectivo que el de otros colegas, insistiendo además en lograr una Renta Universal de emergencia, donde nadie quede fuera.