L os investigadores definen “identidad de una ciudad” como un conjunto de rasgos, los cuales no tienen porqué ser evidentes o formalmente establecidos. Dichos rasgos entregan un aire, un sentido particular, el cual los ciudadanos identifican y reconocen como tal.

   

Por Fabián Cortez Carcamo
Ingeniero Comercial, licenciado en ciencias económicas y administrativas.

San Pablo es un lugar especial, de eso no cabe duda. Ubicado entre los límites de la región de Los Ríos y Los Lagos, donde una de sus principales fortalezas son las personas que lo habitan, siendo estas mayoritariamente agradables, de actitud amistosa y generosa. Así, nuestro pueblo cuenta con buenos vecinos, una comunidad que se conoce, se estima y acompaña en el día a día. Razones por la cual nos sentimos orgullos de nuestra gente y de nuestra tierra, en donde conviven historias de esfuerzo y sacrificio,  ya que como sanpablinos todo en cierta forma nos cuesta el doble.

La identidad de un pueblo permite distinguirse de otros,  diferenciarse con características propias que hacen a cada territorio tener un valor identitario único. Así caminando por las calles de mi pueblo, observo algunos intentos de formar una identidad que lamentablemente se disipan en el tiempo, porque cuando las cosas se hacen para dar soluciones inmediatas o cortoplacistas  (sin una mirada hacia el futuro) es que las cosas resultan dispares entre sí. Por ejemplo tener  señalética estilo rústico, letras de colores, sobre intervención en alguna infraestructura pública, casetas de turismo sin funcionar, ni hablar de los restos del fundador de San Pablo que son apenas  señalados.

La identidad de la ciudad es algo fundamental porque la construcción de esta,  fortalece todos los niveles de compromiso ciudadano, genera pertinencia territorial, un elemento diferenciador del cual todo habitante de nuestra comuna debiese conocer y comprender, y por otro lado una “marca” que permita reconocer a nuestra comuna, como   ocurre por ejemplo en viña del Mar “la ciudad jardín” la cual nos presenta un hermoso reloj de flores, que es una postal imperdible para los turistas, tenemos a Carahue “la ciudad de la papa” quien dio un giro en esta dirección convirtiéndose en un productor reconocido de este producto. A nivel internacional  la famosa ciudad de Las Vegas, “la ciudad que nunca duerme” quien vio en la fiesta y  diversión una forma de crear turismo para generar ingresos para su ciudad.

Como se puede apreciar existen múltiples ejemplos, y el punto es uno solo, es momento de que San Pablo cree y forje una identidad fuerte y que esté arraigada en todo rincón de nuestro pueblo en donde cada uno de nosotros se sienta involucrado y orgulloso, un concepto que nos involucre y represente   a todos  como por ejemplo “San Pablo, la tierra donde siempre encontraras un amigo”.