L a dureza del título de esta columna no es un agravio individual, sino más bien, consolida la molestia acumulada de ciudadanos (as) y dirigentes sociales en relación al comportamiento de autoridades del ministerio de Salud, particularmente del Servicio de Salud regional o superiores jerárquicos, en materia de concreción de proyectos y programas del mayor interés regional. Ello tiene que ver con sucesivos y fallidos anuncios cacareados por el director del SSV en compañía de las principales autoridades regionales y que sistemáticamente, desde hace más de dos años, se han venido incumpliendo con descaro.

 

Por Iván Flores
Diputado

Hace más de dos años se anunció que después de seis años de trabajos preparatorios se iniciaría la licitación de los Hospitales de La Unión, Río Bueno y Paillaco. Esto ocurriría en junio del año 2018 dado que incluso se pagaron los permisos de construcción en el caso Unionino. Posteriormente, al no cumplirse lo anunciado, autoridades regionales aseguraron públicamente que “si o si” sería en diciembre del mismo año. Ante los cuestionamientos de la ciudadanía expectante, anunciaron que “por diferentes razones” sería en mayo del siguiente año 2019, cuestión que tampoco ocurrió. En un nuevo anuncio, junto a autoridades regionales y nacionales, con mucho entusiasmo insistieron en decir que esta vez”¡de todas maneras!”, se licitaría el diciembre, y…Ohh sorpresa!, tampoco pasó nada.

Ante la molestia por estas sucesivas burlas a la ciudadanía, donde la incapacidad sobrepasa lo aceptable, insistí al Ministro Paris que viniese a la región dada la precaria administración de la pandemia y también por las complicaciones del Hospital Regional generadas por imprecisiones en la contención y expansión de contagios, sobre todo post fiestas patrias. También pretendí que el Ministro palpe la tensión de los funcionarios por la postergación de los tan “cacareados” anuncios de inicio de estos tres hospitales, ahora con la sustitución de Paillaco por Los Lagos.

Luego de la visita Ministerial se hizo otro mágico anuncio: “en unas semanas, en octubre, se iniciará la licitación de estos hospitales”. Estamos en NOVIEMBRE, entrando al cierre presupuestario, por tanto los recursos que no se gastan se pierden para la región, y NADA. Hemos llegado a márgenes intolerables de la incapacidad de las autoridades de salud y los próximos pasos tendrán que ser mucho más endurecidos respecto de la fiscalización por la incapacidad de conducir una región que se está quedando atrás en infraestructura, en el apoyo a los funcionarios y en el servicio a la comunidad. ¡Basta de anuncios y a trabajar!