H ace ya algunas semanas se inició la franja política en los distintos medios de comunicación la cual se encuentra, cómo nunca, teñida de rostros televisivos y sociales que más que informar y educar en cuanto al hito histórico del 25 de octubre dejan entrever una postura tácita por el “apruebo o el rechazo” a la constitución política de Chile. Desde la academia nos seguimos preguntando ¿sobre qué votarán los chilenos?, ¿por qué la franja no considera al menos algunos segundos para educar a la ciudadanía?

 

Por Carlos Guajardo
Académico de la Facultad de Educación, UCEN

Posiblemente, acá es donde se demuestra la escasa concientización ciudadana frente a la toma de decisiones de un país democrático y en el cual las emociones por sobre la reflexión a conciencia, nos puede convencer fácilmente. Debemos recordar que desde el año 2016, Chile cuenta con la ley 20.911 la cual crea el Plan de Formación Ciudadana para los establecimientos educacionales reconocidos por el Estado. Al respecto, en su artículo único, se hace explícito que en los niveles de educación parvularia, básica y media, se debe plasmar dicho plan con tal de ir desarrollando en los estudiantes, competencias ligadas con el ejercicio ciudadano crítico, responsable, respetuoso, abierto y creativo.

A ratos, y sin apararme en ninguna postura política, me parece contradictorio que a través de las redes sociales y/o medios de comunicación se llame al “Apruebo o Rechazo”, sin poseer los conocimientos y la comprensión por los derechos que hoy se encuentran explícitos en la misma constitución. En esto, sí tenemos mucha responsabilidad quienes nos dedicamos a la educación en este país, ya que desde dicho sitial se debe fomentar -desde los primeros años de la escolaridad- la valoración por la institucionalidad local, regional y nacional.

El espacio para desarrollar esta responsabilidad ciudadana se encuentra a través de las mismas orientaciones que entrega el Ministerio de Educación para implementar el plan de formación ciudadana en los colegios públicos del país. Por más que nos encontremos en un espacio de educación virtual, a causa de la pandemia, son escasas las instancias que se les ha brindado a los estudiantes frente al importante hecho del 25 de octubre.

Aún estamos a tiempo, y desde la escuela se pueden propiciar instancias enriquecedoras de información, donde participen directivos, docentes, asistentes de la educación y apoderados. No lleguemos el ‘25 O’ a solo tachar el voto.