L a Cuenta Pública del Presidente Sebastián Piñera fue - a mi parecer- injusta y poco veraz a la hora de referirse a las soluciones logradas en proyectos estancados o insuficientes, o respecto de la mayor amplitud y mejoras logradas, en conjunto o por reclamación, con el Congreso Nacional. Ello, tanto en las evidentes respuestas sociales que debían otorgarse durante el “estallido social”, como de las urgentes medidas exigidas por las pandemias “sanitarias y económicas”.

 

Por Iván Flores García
Diputado por Los Ríos

La historia fidedigna y escrita, indica que la mayoría de las soluciones a los conflictos que vive nuestro país en el último tiempo, han llegado tarde producto justamente de lo insuficiente de la propuesta inicial del Gobierno y lo duro de las negociaciones con la oposición política. Finalmente se ha llegado a mejores soluciones, pero tardías. Tampoco en la Cuenta Pública hubo una clara autocritica, más pareciera que los logros son solo del Gobierno y los errores o retrasos son siempre culpa de los demás. Tampoco hubo un indispensable y necesario análisis más profundo y honesto acerca de lo que ha golpeado a Chile en este último año.

Tenía la esperanza que el Presidente de la República en su penúltima Cuenta oficial hubiese sido, no solamente más generoso, sino que también más apegado a la verdad de la historia escrita. Pareciera que ni en el Estallido Social, ni en los sucesivos errores cometidos durante la pandemia y la falta de respuestas contundentes a este nuestro Chile desigual, estuvo presente y activo el Congreso Nacional, cuando ha sido y está siendo justo al contrario. El Congreso ha sido pieza clave de las soluciones.

No tiene mucho sentido hacer más comentarios, porque pareciera que en el ADN del Sr. Presidente no están los genes de la generosidad ni la amplitud. A todos nos hace falta más humildad sincera y una invitación amplia y honesta a enfrentar juntos los muy profundos desafíos de la post pandemia y estallido social, y eso se construye con todos los sectores de la comunidad pero con generosidad y claridad política.

Por nuestra parte, en la oposición constructiva seguiremos trabajando por un Chile que merece más empatía y claridad de sus gobernantes. La humildad siempre hace bien para comenzar a construir o reconstruir, entre todos, una respuesta más clara, más amplia, más inclusiva y contundente para toda la comunidad nacional. ¡¡Aún es Tiempo!!