Iván Flores | Diputado

E n la misma condición de lo que advertimos en 2016 (varios meses antes de los mega incendios forestales que terminaron desbastando alrededor de 600 mil hectáreas en varias regiones de Chile) nos encontramos hoy en día. Estamos de acuerdo que las condiciones de preparación son distintas porque las instituciones han aprendido la lección. Ya no están las escasas cinco aeronaves que existían el 2016 y en condiciones claramente deficientes para poder controlar incendios forestales de gran magnitud. Hay que recordar que el 1% de los incendios devastan mas del 70% de la superficie, y esto es porque los incendios escapados en situaciones topográficas difíciles hacen imposible combatirlos a tiempo debido a los recursos tecnológicos que tiene nuestro país.

 

Por Iván Flores García
Diputado de la República

La preocupación que he expresado hace algunos días en reunión con el Ministro de Agricultura, el Director Nacional de Conaf, el Gerente de Incendios y el Subsecretario de Agricultura, es que las advertencias climáticas son importantes, hemos tenido una primavera lluviosa y por ende tenemos mucho material vegetal que creció, se encuentra seco y en condiciones de ser combustible de rápido ignición. Sumado a ello, los expertos nos advierten que vamos a tener un verano con temperaturas históricas, fuertes vientos y baja humedad, por ende, tenemos la condición propicia para volver a estar en una situación de alto riesgo como años anteriores.

A su vez, existe otro motivo de preocupación y es el aumento de la actividad turística, donde cientos de familias llegan a gozar de nuestras bondades naturales, pero es ahí donde debemos reforzar el llamado a la responsabilidad, precaución y al extremo cuidado con el uso del fuego, como actividades de camping, fogatas en lugares campestres o el uso inadecuado o no autorizado de prácticas agrícolas, lo cual si no se regula puede terminar en un problema mayor para nuestra naturaleza y nuestros bosques.

Combatir los incendios forestales y con ello la devastación de la biodiversidad de nuestra flora y fauna, espacios productivos de pequeños y microempresarios agrícolas, deben ser nuestra primera preocupación.

El autocuidado y medidas preventivas es lo que más vale. En ese sentido la Conaf ha destinado más recursos de lo que aprobamos en la ley de presupuesto, por lo tanto esperamos tener una mejor respuesta, más rápida y preparada de la que teníamos años anteriores.