Diputado Patricio Rosas | Archivo

D e lo declarado por el presidente Piñera el martes, se puede ver que si se quiere se puede cuando hay voluntad de cambiar, lo que se valora.

       

Por Patricio Rosas
Diputado de la República

Pero el movimiento social en marcha en nuestro país no estuvo representado en ningún momento en su reunión con los mismos de siempre, sino que nuevamente se aplicó el modelo de partidos políticos y proyectos de ley que entregan subsidios públicos a las AFP para aumentar $22.000 las pensiones, a las empresas para elevar a $350.000 el sueldo mínimo, a las farmacias, a las clínicas e isapres, sin abordar el tema de fondo y estructural.

En mi opinión como independiente y progresista es que se debe invitar a todos los actores del movimiento social a la mesa y acordar los cambios necesarios para lograr la paz social respecto del modelo que lleva 30 años perpetuando inequidades de un sistema económico neoliberal salvaje que en ningún país de América o Europa se atreverían a sostener.

Está claro que necesitamos una NUEVA CONSTITUCIÓN para un nuevo PACTO SOCIAL que sea el eje articulador de nuestro discurso. No hay forma de cambiar el actual orden económico del abuso sin cambiar la Constitución, pues se «constitucionalizó» el neoliberalismo declarando el rol apenas subsidiario del Estado respecto de lo privado en una gran mayoría de las áreas de la vida económica y pública.

Está muy claro también que dicha nueva constitución debe hablar de la Salud como derecho universal, el agua como bien de uso público, la previsión universal en un nuevo sistema público sin fines de lucro, el sueldo mínimo ético como base, educación de calidad pública y gratuita, transporte público estatal sustentable, servicios básicos estatales o concesionados, pero con márgenes de ganancias adecuadas al desarrollo de los quintiles más débiles del país.

Un sistema político con un Congreso unicameral, con alta representación de todas las sensibilidades sociales, políticas y de pueblos originarios y costos adecuados a la realidad país. Lo que debe implicar una DISMINUCIÓN de las rentas de todas las autoridades: congresistas, ministros, intendentes, gobernadores alcaldes, directores nacionales, regionales, etc. en una proporcionalidad al sueldo ético mínimo acorde a un país de la OCDE y una limitación a la reelección máxima de dos períodos en todos los cargos de elección popular.

En lo personal me alegra que a pesar de haber sido el único en mi región que en 2018 voté por reducir la dieta parlamentaria, no se haya perdido ese esfuerzo y lo retome el movimiento social hoy como parte de sus demandas. Creo además que todo esto debe ir acompañado de ELECCIONES anticipadas con voto obligatorio el próximo año de todos los cargos de elección popular sin distinción de modo de sellar este NUEVO PACTO SOCIAL con una renovación total de la política y sus actores así como evitar estar votando tres años seguidos.

En última instancia, en todo este diálogo con los actores sociales nosotros como congresistas y representantes debemos estar a disposición de nuestros representados y dicho diálogo y acuerdo no puede realizarse mientras exista intervención de nuestras calles por las fuerzas armadas y ciudadanos muriendo o en violación de sus DD.HH.

Es necesario dejar los egoísmos y privilegios de lado y resolver lo que lleva 30 años solo con parches y empobreciendo a nuestra sociedad en su conjunto.