Diputado Iván Flores | Archivo

J unto a un grupo de parlamentarios de distintas bancadas, presenté esta semana un Proyecto de Resolución, que solicita al presidente de la República declare Emergencia Climática y Ecológica en nuestro país. Este es el término internacionalmente correcto, para facilitar la movilización de recursos humanos y financieros y preparar a la comunidad y la institucionalidad para enfrentar un cambio climático evidente y que ya tiene efectos irreversibles, o graves si no actuamos a tiempo.

   
 

Por Iván Flores García
Presidente de la Cámara de Diputados de Chile

Lo he reiterado en varias ocasiones. Chile es uno de los tres o cuatro países más susceptibles a los efectos del cambio climático en el continente y en el mundo, y ya lo estamos viviendo: sequías prolongadas de más de diez años en el norte chico; el avance de la desertificación en regiones donde antes abundaba el agua; la disminución a un tercio de la pluviosidad en las regiones más lluviosas de Chile; así como un segmento importantísimo de la población sin agua durante varios meses en temporada seca; el retroceso de los glaciares; la fractura de la península antártica y varazones de animales oceánicos en diversos puntos del país que buscan desesperadamente aguas más frías, con más oxígeno y menos salinidad.

Argentina ha sido primero en América en decretar Emergencia Climática y Ecológica.

A su vez, en buena hora se ha anunciado el inicio de la descarbonización de las plantas generadoras de energía, pero esta decisión política tiene que ser mucho más amplia y acortar plazos. Francia, Canadá, Irlanda y Reino Unido son países que ya están transitando en una Ley de Carbono Neutralidad y solo Suecia y Dinamarca la han implementado. Chile no solo debe conducir la COP25 ni conformarnos con la descarbonización al 2050, sino que avanzar «por ley» en el equilibrio nacional del carbono, esto es, tanto emitimos=tanto capturamos… pero ¡¡¡por ley!!!

Ello incluye, regular el tratamiento de la basura y economía circular, electromovilidad, el alineamiento de Ley de Bosque Nativo que hoy es letra muerta y el Minagri no lo ha resuelto, entre otros.

Por ello, y en momentos en que el país se prepara para presidir la Cumbre Mundial sobre Cambio Climático, COP25, en diciembre, Chile está en condiciones de hacer suya iniciativas que ya han adoptado algunos países europeos y asumir un liderazgo continental en la adopción de medidas y políticas públicas para hacer frente a los graves efectos del calentamiento global, que sin ninguna duda afectan a productores y consumidores… ¡a todos!

Chile debe y puede liderar la protección de la vida y desde el poder legislativo hemos dado una señal clara al país y al Gobierno.