Patricio Contreras | @noticiaslosrios

A principios del 2017, cuando la diputada Camila Vallejo instaló la discusión de reducción de jornada laboral con su proyecto de 40 horas, se veía muy lejana su materialización, incluso se le tildó de populista. Sin embargo, en pocos días más el Congreso discutirá y resolverá disminuir la jornada laboral, incluso si fuera el proyecto de flexibilidad laboral del Gobierno el que se aprobara.

 
 

Por Patricio Contreras
Administrador Público, Licenciado en Ciencias Políticas, Magíster en Gerencia Social

Inicio con esa reflexión, porque independiente de la fórmula o el proyecto de ley que logre ser aprobado, la reducción de horas en la jornada laboral es prácticamente un hecho. Eso es una buena noticia para los trabajadores, porque tendrá un impacto positivo en su calidad de vida. En esto último hay consenso pero aún falta diálogo.

Sobre el proyecto de 40 horas, en primera instancia, se dijo que era un proyecto ideologizado (comunista) y que afectaría la economía. Sin embargo, países desarrollados o que lideran los principales ranking de productividad, por ejemplo, Noruega tiene 39 horas o Alemania con 40 horas, países que no son precisamente de izquierda. Más bien, lo ideologizado es la posición obstinada del Gobierno de no querer dialogar porque la autora del proyecto tiene una ideología distinta a ellos sin ver el fondo del asunto. Luego se habló que disminuirían los empleos, expertos del Observatorio de Políticas Económicas señalan todo lo contrario. Luego de la disminución de los sueldos, pero no hay evidencia que lo compruebe y en reducciones de jornadas como la última que tuvo nuestro país, no ocurrió y los pocos casos que sí, en un breve tiempo se regularizó.

El proyecto de flexibilidad propone 41 horas en promedio al mes, que se aplique de forma gradual y la disposición de horas la defina en conjunto entre el trabajador y el empleador por la vía del acuerdo (no una negociación normada). El proyecto de Vallejo propone 40 horas, mantener el régimen actual de distribución en 5 días, de aplicación inmediata, excepto las pymes que tendrían 3 años para aplicar gradualmente esta medida.

Si bien hay diferencias, la necesidad del Gobierno de imponer su proyecto lo ha hecho cada vez más parecido al proyecto de 40 horas, motivado en la alta adhesión ciudadana que este cuenta. En conclusión, el proyecto de 40 horas a pesar de no ser votado aún, ya ganó políticamente porque hoy estamos discutiendo el cómo y no el por qué, repito, la reducción de la jornada va.