Los nombres que surgen | Ex NM
 

Hace algunos días, analizamos el panorama electoral en Chile Vamos, de cara a la elección de gobernador regional y concluimos que los candidatos en ese sector parecen estar bastante definidos, tratándose en su mayoría de autoridades de gobierno y elección popular en pleno ejercicio de sus cargos, como el intendente César Asenjo, la gobernadora de Valdivia María José Gatica y el consejero regional Elías Sabat, principalmente. Eso si, las aguas no están quietas en el oficialismo, “la unidad” de la centro derecha está claramente amenazada por el prematuro debate eleccionario.

Pero en la Nueva Mayoría las cosas no están más ordenadas, y es en lo difuso del panorama opositor donde emergen figuras como el socialista Luis Cuvertino; la alcaldesa de Paillaco, igual socialista, Ramona Reyes o el PPD Marcos Cortez, todos con amplia trayectoria político/electoral, muchas ganas de participar y con un cierto grado de ansiedad.  

En una posición algo más privilegiada está el DC Carlos Amtmann. Posición privilegiada decimos, porque se ha medido de manera competitiva en una elección popular, alcanzando una alta votación. Cabe recordar que en las elecciones municipales del año 2012, Amtmann obtuvo 22.461 votos y estuvo a sólo 100 sufragios de convertirse en el alcalde de la capital regional, lo que a juicio de muchos en su sector, le da un piso importante para enfrentar un desafío como la elección de gobernador regional. 

Pero hay un problema, toda aspiración de Carlos Amtmann en lo electoral, se debe cotejar con el rumbo que quiera tomar su hija, Carla Amtmann, quien -según se comenta- estaría interesada en el sillón alcaldicio de la ciudad del Calle Calle. Pero, ¿por qué es un problema?, simple: que ambos sean candidatos, el padre a gobernador regional y la hija a alcaldesa, contraviene el discurso que ha mantenido y defendido la joven profesional integrante del Frente Amplio. Fuentes cercanas a Carla Amtmann, afirman que por ningún motivo se podría dar un escenario como este, ya que, algo así representa todo lo que la ciudadania rechaza de la política. Lo que si se sabe, es que hay conversaciones respecto a la encrucijada Amtmann, y pronto habrían definiciones. 

Del ex intendente Egon Montecinos, ha trascendido que sería el nombre favorito de un sector del Partido Socialista y de gran parte de la Nueva Mayoría y el Frente Amplio, lo anterior, sumado al respaldo que tendría de la directiva nacional del PS, que lo han mencionado en medios nacionales como El Mercurio y La Tercera. Pese a ello, Montecinos ha descartado tajantemente asumir una responsabilidad electoral, básicamente por el entusiasmo con que está desarrollando su carrera académica  al interior de la UACh.

Un aspecto relevante a considerar respecto a las posibilidades de la centro izquierda en la región, es la posibilidad de que el Frente Amplio y la ex Nueva Mayoría se unan en torno a un candidato de consenso, lo que a juicio de muchos podría marcar la diferencia en el éxito de este sector político en la primera elección de gobernador regional.  

Por otro lado, está el rol que puedan jugar los parlamentarios; no es menor que en la región la representatividad de la centro izquierda es bastante considerable, contando actualmente con un senador y dos diputados PS, además de un diputado de la Democracia Cristiana. Esto, no sólo es relevante en términos de representatividad electoral, sino también a la hora de establecer las futuras listas parlamentarias de cara al 2020, esto porque si el candidato de oposición resulta perdedor como Gobernador Regional con al menos un 20% de los votos, puede optar de manera justa a pelear por uno de los cinco escaños a la cámara baja y los tres al senado con los que cuenta esta región. Esto claramente no es del agrado de ninguno de los actuales parlamentarios.

Con todo, el panorama para la centro izquierda es alentador por el sólo hecho de contar con nombres para enfrentar esta elección; no así respecto a quién de ellos estará realmente disponible para hacer este largo camino a la gobernación regional o si los partidos podrán alguna vez ponerse de acuerdo. Veremos cuánto poder de decisión e influencia tienen los partidos en esta interesante disputa política. 

Octubre será decisivo. Quienes ocupan cargos y realmente quieran asumir este desafío -tanto en el gobierno como en la oposición- deberán renunciar a sus puestos. Será una época de múltiples lecturas, pero de mayor claridad.