Marcha ciudadana | Foto: Diego Elgueta López

E n el mundo de hoy, es impensable no movilizarse por los efectos que tienen los medios de producción en el Wenuleufu.

 
 

Por Victor Bravo Leal
Trabajador Social

Es errado desde el discurso político estar pendiente sólo por el crecimiento económico, como ha sido la tónica en el actual gobierno, y descuidar aristas como la calidad de vida, salud, ambiente familiar, social y estado emocional. 

Se visibiliza la ausencia de liderazgo que han tenido algunos representantes de diversos servicios gubernamentales  en los procesos de movilización y protesta que nos sirven para reflexionar en comunidad. Estas acciones colectivas permiten abrir los espacios de discusión en torno a las situaciones que realmente nos interesan y nos afectan en la cotidianidad.

La lectura que podemos hacer, es que las acciones colectivas representan una identidad arraigada a la preservación del río, básicamente por el aspecto significativo que tuvo en algún punto de nuestras vidas. Si realizamos algún proceso retrospectivo o hitos importantes afectivos con el río, podremos apreciar que no sólo nos provee el agua o sistemas de vida, sino también cosas tan simples como una tarde de pesca, un paseo en bote o tardes de baños con la familia, lo que nos obliga a movilizarnos.

Desde el escenario político, no es menor cómo se sobrevaloriza el crecimiento económico por sobre los estándares de calidad de vida, que tiene impactos importantes de acuerdo al modelo económico actual, en donde autores declaran que el aumento de producción también impacta en mayores niveles de contaminación. La ecuación es simple, a mayor actividad económica ,mayor es el consumo de energía. Aún no se habla de un crecimiento sano, limpio, que concuerde con nuestro entorno, el cual contemple aplicación de medidas paliativas, adaptación de energías limpias, incentivos por reducir emisiones contaminantes, donde subrayemos políticas económicas y medioambientales sin letra chica o indicadores al mínimo.

Es el rol desde las altas direcciones analizar y comprender éstas demandas, pronunciarse respecto a los contextos actuales, ser más reactivos desde la relevancia del análisis del discurso social. Estas nuevas demandas también son nuevos escenarios que desde las esferas políticas, nos indican que la preocupación no es desde la sustentabilidad, tampoco hacia resguardar los recursos para el mañana.

Debemos avanzar hacia una declaración regional por la protección del recurso hídrico, ya que la contaminación crea desigualdad en el acceso al agua de calidad, sectores rurales con mayor vulnerabilidad, puntos oscuros para el panorama provincial y amenazas al sistema de salud local.

Deseamos mayor participación de los mecanismos públicos,  mayor conciencia  y empatía desde la sociedad civil; el agua es fundamental, felicitar el trabajo desde la ONG  Arte Crea, ya que el Wenuleufu requiere toda nuestra  atención, ahora.