Victor Bravo | Columnista @noticiaslosrios

C omo humanos dependemos del medio ambiente. Uno de los recursos vitales es el agua, que cada vez está siendo más escasa de acuerdo a los nuevos escenarios ambientales que debemos afrontar. La Región de los Ríos , es una de las más privilegiadas del país, por contar con un río que en su curso tiene una longitud de 200 kilómetros, naciendo en el desaguadero del Lago Ranco y desembocando en el Océano Pacífico. Ésta cuenca hidrográfica tiene importantes ríos tributarios, destacando afluentes como Pilmaiquén, Rahue, además de esteros que aportan a su caudal regular. No olvidemos que el río tiene una importante vocación en el escenario actual que es el turismo, horticultura, abastecimiento de APR que permite desarrollar diversas actividades comerciales.

 

Por Victor Bravo Leal
Trabajador Social

Volviendo a nuestro tema central, para garantizar un medio ambiente seguro, es necesario el disfrute del mismo, refiriéndome a su aprovechamiento; que cumpla con estándares mínimos para la subsistencia humana, sobre el derecho a la vida, el derecho a la salud, al agua, que sin este medio en un entorno saludable no nos garantiza la subsistencia necesaria de forma digna. Es necesario como ciudadanos volcarnos a la importancia de la protección y la atención necesaria que necesita éste recurso, desde acciones judiciales que garanticen un medio ambiente saludable para todos, hacia acciones ciudadanas que den cuenta de la preocupación que se tiene por preservar éste recurso.

Desde el derecho humano, existen obligaciones relativas al disfrute de un ambiente seguro, limpio, saludable y sostenible, afectando a todo el ciclo vital de un individuo, relacionados a otros derechos fundamentales establecidos en tratados que deben asegurar una mejor calidad de vida, y el Estado de Chile no está ajeno a ello, que ha ratificado convenciones preocupadas por éstas materias que integran un ambiente seguro en un contexto de desarrollo ecológico.

Las obligaciones que tiene el Estado en éstas materias incluyen la Declaración universal de los derechos humanos en su artículo 22, 25 y 27, pacto internacional para los derechos sociales, económicos y culturales en su artículo 1,6,7,11,12,13 y 15, Convención para la eliminación de toda forma de discriminación contra la mujer en su artículo 11 y 14, , Convención internacional para la eliminación de todas las formas de discriminación racial en su artículo 2 y 14, Convención para los derechos del niño en su artículo 24 y 25, Convención de la organización internacional del trabajo sobre poblaciones indígenas y tribales (169) en su artículo 7, donde sus puntos de concordancia dialogan con el derecho a la dignidad, nivel de vida, salud, bienestar, desarrollo económico social y cultural, disposiciones de recursos naturales.

Me preocupa la forma reactiva que tiene el Estado en la toma de decisiones, en que deben esperar manifestaciones sociales para entender que atentan a su mismo discurso de «desarrollo», entonces ¿Cuál es el compromiso que tiene el Estado para asegurar el derecho a un ambiente seguro?. No olvidemos que nos encontramos insertos dentro de un marco de regulaciones que velan por nosotros, y que existen mecanismos y herramientas incluidas en la declaración de la cumbre de Río, la conferencia mundial sobre la mujer en Beijing, la conferencia hábitat II en Estambul, preocupaciones por el desarrollo sustentable, sobre el derecho a la vida saludable, medios productivos en armonía con el medio natural, evitar el deterioro de los ecosistemas, el medio ambiente como tema central sobre las preocupaciones del desarrollo, progreso social en armonía con la protección ambiental, etc.

No ajeno al Río Bueno, desde el área científica y estudios contemporáneos, resalto que la producción acuícola genera impactos negativos sobre los sistemas naturales, esto basado en el uso intensivo de recursos naturales, la demanda del agua y sus nutrientes, la competencia de otras actividades productivas locales, la utilización de productos químicos y antibióticos para el control de enfermedades que generan residuos depositados en el agua, alteración de la calidad ambiental de los sitios , siendo una fuente de impacto negativo sobre los habitantes.

El llamado es a apoyar sobre cuestiones atingentes al medio ambiente, donde la clave es la participación de los gobiernos regionales, provinciales, locales, ONGs, organizaciones comunitarias, sociedad civil, y es al derecho de ser alertados de los peligros que genera ésta actividad económica, el deber de informarnos sobre sus materiales, la oportunidad de participar en los procesos de adopción de decisiones, que los gobiernos promocionen la sensibilización de la población otorgando información para todos , no necesitamos medidas transitorias a derechos adquiridos.